Archive for noviembre, 2014

Monta un cine en tu casa

La historia del cine se remonta a siglos atrás. Los nombres propios de inventores (y sus inventos) en esto de la imagen en movimiento son varios pero si algo tienen en común es el espíritu de lo que ahora se llama “Do It Yourself”. Eran gente despierta, curiosa, artesana, que probaba y probaba lo que tenía en mente hasta que daba con algo que funcionaba. Ya vendría después el perfeccionamiento de la técnica y luego el del mensaje hasta constituir un verdadero arte, el séptimo, llamado cinematografía.

Pero si quieres montarte tu propia sala de cine en casa no hace falta que experimentes para construir algo parecido a esto:

El cine antiguo

El zootropo

…ni que rebusques en el trastero del bisabuelo por si encontraras algo así:

La linterna mágica

La linterna mágica

 

Ni siquiera hace falta que te entretengas en dibujar muñequitos que cambian muy ligeramente de posición en la esquina de las páginas de un libro. Divertido es, pero no parece suficientemente trepidante como para disfrutar de películas como ‘Arma letal’.

Pues eso, que la cosa es mucho más fácil. Tan fácil como que emplees mucho tiempo menos del que gastarías en rebuscar en el trastero para 1) coger el portátil, 2) teclear “kitchenit.com” y 3) entrar en un catálogo de electrodomésticos online que te va a mostrar los televisores más espectaculares del mercado para que puedas montarte tu propio cine en casa. Lo bueno de la búsqueda de electrodomésticos por Internet es que te permite comparar productos y muy fácilmente vas a poder hacerte con el televisor que más te convenga.

Aunque hay algunos que son muuuuy seductores y hacen que eso de “la pantalla grande” para referirse al cine, cómo decirlo, ya no tenga que ser exclusivo de las salas ajenas y pueda referirse perfectamente a la tele de tu casa. Una vez decidas qué tele mastodóntica, curva, con HD y un Surround de aúpa queda mejor en tu sala, sólo tienes que aguardar un poco (una dulce espera, seguro) y empezar a disfrutar de tu propio cine en tu propia casa con tu propia cartelera. Así que prepara palomitas, aposéntate en el sofá y ponte la película que más te apetezca porque ni las explosiones de ‘Arma letal’ te van a hacer despegarte de esta “gran pantalla”.

¿Por qué necesitas un microondas?

En primer lugar porque el efecto hipnótico que produce un microondas en marcha no se paga con dinero. Esos minutos de observación perpleja y sin filtros de la taza girando sensualmente entre las luces anaranjadas del micro… nada es comparable a eso. Bueno, sí, quizás el sueño que tenemos a esas horas de la mañana y que no nos permite hacer otra cosa que no sea mirar al vacío esperando que la somnolencia decida disiparse.

Pero las ventajas de un microondas son muchas más. Un microondas te permite calentar cualquier elemento rápidamente. Si te olvidas de sacar los congelados para comer o cenar, el microondas es tu amigo como también lo es para cuando quieres gratinar unos macarrones pero no te apetece encender el horno. El microondas no necesita precalentarse. El microondas gasta menos electricidad. En resumen, el microondas es el reyecito de la casa.

¿Qué más? Pues algo fantástico y que quizás no tomes en cuenta de entrada pero que vas a valorar mucho a largo plazo cuando uses más el microondas. Es tan pequeño y se limpia taaan fácil que el horno no le puede hacer sombra. Los hornos son geniales, no nos engañemos, y permiten hacer comidas fantásticas pero tienen un gran handicap y es que da mucha pereza limpiarlos. Problema #1. El problema #2 es que si no los limpias siempre que los usas o al menos cada vez que se manchen de algo, la cosa se va acumulando y re-cociéndose sobre ese poso… y entonces, Pequeño Saltamontes, limpiar el horno se convierte en una guerra abierta en la que tienes muy pocas opciones de alzarte triunfador. Con un microondas, pequeñito pero matón, vas a poder limpiarlo cada vez que lo uses porque la pereza es directamente proporcional al tamaño del electrodoméstico. O sea, es poquita.

Una de las razones más poderosas por las que la población suele preferir el horno a su hermano pequeño el microondas es que con un microondas no se puede cocinar. Pero se equivocan. Porque con un microondas hay cantidad de recetas que se pueden hacer, y bien apetitosas.

 Aquí va una muestra de plato salado: 

Y para dejar buen sabor de boca, algo dulce y delicioso: 

Así que ya ves, Pequeño Saltamontes. Con un microondas son mil las virguerías que puedes hacer y mil más las que puedes descubrir por ti mismo. Un microondas es una gran inversión porque ocupa muy poco espacio, te sirve igual para un roto que para un descosido, es muuucho más barato que un horno y te entretiene por las mañanas con sus sinuosos bailes de taza y plato de microondas. ¿Qué más se le puede pedir?

Fuente: KITCHENiT.com

Trucos para acabar con todas las manchas de tus manteles

mantel de cuadros rojos y blancos.

El mantel es probablemente la pieza de ropa del hogar más complicada de mantener limpia, porque está en contacto día a día con elementos que manchan muy fácilmente, desde comida o bebida hasta la cera de una vela. A veces resulta imposible mantener nuestro mantel limpio, a menos que se utilice un mantel antimanchas (una gran opción, sobre todo cuando hay niños en casa), por lo que hay medidas para acabar con las manchas cuando aparecen.

Es muy habitual celebrar una ocasión especial con una comida familiar que nos deje con un mantel lleno de salpicaduras y manchas de diferentes productos. En lugar de echarlo a la lavadora y esperar que salga bien, podemos tratar cada mancha individualmente para conseguir que el mantel pueda brillar con luz propia. Para ello es imprescindible saber cómo afrontar cada tipo de mancha según su naturaleza.

Las manchas de vino tinto

Derramar vino tinto en un mantel es algo tan normal como aparatoso, y puede ser fatal a menos que uno se ocupe de la mancha de forma inmediata. En caso de que haya pasado un rato, la mejor forma de acabar con estas manchas es hirviendo un poco de agua y verterla sobre la mancha, repitiendo el proceso tantas veces como sea necesario.

Las manchas de café y de té

Al igual que el vino tinto, el café y el té pueden dejar una mancha desagradable en el mantel. Para acabar con ellas, debes limpiar un poco la zona manchada, sin frotar, y aplicar sobre ella un poco de vinagre o bicarbonato de sodio. La mejor manera de aplicar el vinagre es con spray, mientras que con el bicarbonato basta echarlo sobre una esponja húmeda y frotar suavemente la mancha.

Las manchas de mantequilla

La sal es ideal para absorber la grasa si se utiliza de inmediato. También es útil utilizar edulcorantes artificiales. Cuando la mancha se haya secado, se debe frotar suavemente con un poco de detergente líquido y echarlo a la lavadora con agua caliente.

Las manchas de salsa

Para hacer desaparecer una mancha de salsa, la mejor opción es dejar que esta se seque y dejar el mantel en remojo en agua tibia con un poco de detergente neutro durante la noche.

Esperamos que esta guía te haya parecido útil y que de ahora en adelante tengas los recursos para hacer frente a las molestas manchas de los manteles. ¡Y a disfrutar de la comida y de la compañía sin preocupaciones!